reconocer la fuente
y tu propio alma
en la mirada del otro
sentir un inmenso gozo
intercambiando energias
permaneciendo en silencio
saber que solo por aquel momento
tan especial y mágico
ha valido la pena vivir
luego unirse en un abrazo
y al abrir totalmente el corazón
conectar con la esencia
Fuente:
poemas espirituales escrito por Joost Scharrenberg
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