Bienvenido al mundo mágico de los cuentos :-)

¡EMPIEZA EL DIA CON UN CUENTO! ... publicamos cada día cuentos nuevos.

Dar y recibir

leyenda Incluir comentario »

Pantano Inglaterra

Su nombre era Fleming y el era un pobre agricultor inglés. Un día, mientras trataba de ganarse la vida para su familia, escuchó a alguien pidiendo ayuda desde un pantano cercano, inmediatamente soltó sus herramientas y corrió hacia el pantano. Allí, enterrado hasta la cintura en el lodo negro, estaba un niño aterrorizado, gritando y luchando tratando de liberarse del lodo. El agricultor Fleming salvo al niño de lo que pudo ser una muerte lenta y terrible.

Al día siguiente, un carruaje muy pomposo llegó hasta los predios del agricultor inglés. Un noble inglés, elegantemente vestido, se bajó del vehículo y se presentó a si mismo como el padre del niño que Fleming había salvado.

- Yo quiero recompensarlo dijo el noble inglés, usted salvó la vida de mi hijo.
- No, yo no puedo aceptar una recompensa por lo que hice respondió el agricultor inglés, rechazando la oferta. En ese momento el propio hijo del agricultor salió a la puerta de la casa de la familia.
- ¿Es ése su hijo?, preguntó el noble inglés.
- Si, respondió el agricultor lleno de orgullo.
- Le voy a proponer un trato, déjeme llevarme a su hijo y ofrecerle una buena educación. Si él es parecido a su padre, crecerá hasta convertirse en un hombre del cual usted estará muy orgulloso.

El agricultor aceptó. Con el paso del tiempo, el hijo de Fleming el agricultor se graduó en la Escuela de Medicina de St. Mary’s Hospital en Londres, y se convirtió en un personaje conocido a través del mundo: el notorio Sir Alexander Fleming, el descubridor de la penicilina.

Algunos años después, el hijo del noble inglés, cayó enfermo de pulmonía.
¿Qué lo salvó? … la penicilina.
¿El nombre del noble inglés?: Randolph Churchill.
¿El nombre de su hijo?: Sir Winston Churchill.

Bonita historia sobre dar y recibir y sobre el efecto mariposa.

Fuente: autor desconocido

Falso gurú

india Incluir comentario »

Vaso de Whisky

Por un sinuoso camino y a gran velocidad, un hombre borracho conducía su carro. De repente, perdió el control del carro, se salió del trayecto y se precipitó contra una charca pestilente. Varias personas, al ver el accidente, corrieron al lugar y ayudaron a incorporarse al conductor.

No podía ocultar su borrachera y, entonces, uno de sus auxiliadores le dijo:
- Pero, ¿es que no ha leído usted el célebre tratado de Naraín Gupta extendiéndose sobre los efectos perjudiciales del alcohol?

Y el ebrio conductor, sin dejar de hipar, tartamudeó:
- Yo soy Naraín Gupta.

El Maestro: así procede el falso gurú.

Fuente: autor desconocido

2010 © Contarcuentos