Nasrudín estaba tan harto de las quejas continuas de su esposa que decidió divorciarse.
- ¿Cuál es el nombre de su esposa? – preguntó el juez.
- No tengo ni idea – contestó Nasrudín.
- ¿Ha estado casado durante veinte años y no sabe el nombre de su mujer?
- ¿Por qué debo saber el nombre de una mujer de la que me quiero divorciar? – replicó Nasrudín.
Fuente: tradicional sufi
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