Ratón borracho
No siempre las cosas son como uno se piensa.
Un día nuestro amigo el gato se acercó a un barril de vino alertado por una “vocecita” de socorro que de allí procedía. Nadando a duras penas vio un ratoncito blanco, que ya no era blanco sino rosa, que pedía auxilio desesperadamente.
- Por lo que más quiera, señor gato ..
- Ayúdeme a salir de aquí que estoy a punto de ahogarme.
- Ayúdeme a salir de aquí, aunque después me coma, señor gato.
Nuestro amigo el gato se lamía de gusto pensando en el aperitivo con vino incluido que se le ofrecía y sacó al ratoncito del barril.
- Ay, que susto, que frío tengo.
- Estoy empapado, deje que me seque, señor gato.
- Y después podrá comerme.
En el primero descuido, nuestro ratoncito corrió desesperadamente y se refugió en un agujero próximo, y nuestro amigo gato muy enfadado por la falta de palabra del ratoncito le decía:
- Eres un mentiroso, dijiste que podría comerte.
A lo que nuestro astuto ratón contestó:
- ¿De verdad lo dije?
- Sin duda estaría borracho.
Fuente: Internet, autor desconocido




