Bienvenido al mundo mágico de los cuentos :-)

¡EMPIEZA EL DIA CON UN CUENTO! ... publicamos cada día cuentos nuevos.

Haiku mariposa

zen Incluir comentario »

Mariposa

El alumno le lleva al maestro su poema, en el cual dice:

una mariposa:
le quito las alas
¡y se vuelve pimiento!

La respuesta del maestro fue inmediata:
- No, no; eso no es así, déjame corregir tu poema

un pimiento:
le pongo unas alas
¡y se vuelve mariposa!

Fuente: autor desconocido

Un regalo

zen Incluir comentario »

Samurais

Cerca de Tokio vivía un gran samurai ya anciano, que se dedica­ba a enseñar a los jóvenes. A pesar de su edad, corría la leyenda de que todavía era capaz de derrotar a cualquier adversario.

Cierta tarde, un guerrero, conocido por su total falta de escrúpulos, apareció por allá. Era famoso por utilizar la técnica de la provocación: esperaba a que su adversario hiciera el primer movimiento y, dotado de una inteligencia privilegiada para reparar en los erro­res cometidos, contraatacaba con velocidad fulminante. EI joven e impaciente guerrero jamás había perdido una lucha. Conociendo la reputación del samurai, fue en su busca para derro­tarlo y aumentar su fama. Todos los estudiantes del samurai se ma­nifestaron en contra de la idea, pero el viejo acepto el desafío.

Jun­tos se dirigieron a la plaza de la ciudad donde el joven comenzó a insultar al anciano maestro. Arrojo algunas piedras en su dirección, le escupió en la cara, le grito todos los insultos conocidos, ofen­diendo incluso a sus antepasados. Durante horas hizo todo lo posi­ble para provocarle, pero el viejo permaneció impasible. Al final de la tarde, sintiéndose ya exhausto y humillado, el impetuoso guerre­ro se retiro.

Desilusionados por el hecho de que el maestro acep­tara tantos insultos y provocaciones, los alumnos le preguntaron:
- ¿Como pudiste, maestro, soportar tanta indignidad?
- ¿Por que no usaste tu espada aun sabiendo que podías perder la lucha, en vez de mostrarte cobarde delante de todos nosotros?

El maestro les pregunto:
- Si alguien llega hasta ustedes con un regalo y ustedes no lo aceptan, ¿a quien pertenece el obsequio?
- A quien intento entregarlo respondió uno de los alumnos.
- Lo mismo vale para la envidia, la rabia y los insultos – dijo el  maestro.
- Cuando no se aceptan, continúan perteneciendo a quien los llevaba consigo.

Fuente: tradicional Zen

Entrada

zen Incluir comentario »

Arroyo

Una vez un monje visitó al maestro Gensha para saber dónde estaba la entrada al camino de la verdad.

Gensha le preguntó:
- ¿Oyes el murmullo del arroyo?
- Sí, lo oigo – respondió el monje.
- Pues allí está la entrada – le dijo el maestro.

Fuente: tradicional Zen

2010 © Contarcuentos