Jul 28
Había una vez una rosa roja muy bella.

Se sentía de maravilla al saber que era la rosa más bella del jardín. Sin embargo, se daba cuenta de que la gente la veía de lejos. Se dio cuenta de que al lado de ella siempre había un sapo grande y oscuro, y que era por eso que nadie se acercaba a verla de cerca.
Indignada ante lo descubierto le ordena al sapo que se fuera de inmediato. El sapo muy obediente dijo:
- Esta bien, si así lo quieres.
Poco tiempo después el sapo pasa por donde estaba la rosa y se sorprendió al ver la rosa totalmente marchita, sin hojas y sin pétalos.
Le dijo entonces:
- Vaya que te ves mal.
- ¿Que te pasa?
La rosa contesta:
- Es que desde que te fuiste las hormigas me han comido día a día.
- No he vuelto a ser igual.
El sapo solo contesta:
- Pues claro, cuando yo estaba aquí me comía a esas hormigas.
- Y por eso siempre eras la más bella del jardín.
Maestro: todo está relacionado, existe un perfecto equilibrio, dependemos cada uno del otro.
Fuente: Internet, autor desconocido
Jul 17
Un campesino, que luchaba con muchas dificultades, poseía algunos caballos para que le ayudaron en los trabajos de su pequeña hacienda.

Un día, su ayudante le trajo la mala noticia que uno de los caballos había caído en un pozo abandonado. Como el pozo era profundo, seria extremadamente difícil sacar el caballo de allí.
El campesino fue rápidamente hacia el lugar del accidente, evaluó la situación y aunque vio que el animal no se habia hecho mucho daño, ante la dificultad y los costes elevados para sacarlo del fondo del pozo, tomó la difícil decisión de sacrificar al animal. Dió ordenes de tirar tierra dentro del pozo hasta enterrar el caballo allí mismo. Y así se hizo.
El ayudante empezó a tirar tierra dentro del pozo para cubrir con ella al caballo. Pero a medida que la tierra caía sobre el animal, este se la sacudía, y la tierra iba a parar al fondo. Donde se iba acumulando y permitiendo al caballo subir a medida que subía el nivel de la tierra acumulada. El ayudante se dió cuenta que el caballo no se iba a dejar enterrar sino que muy al contrario, estaba saliendo del pozo, hasta que finalmente, ¡lo consiguió!
Fuente: Internet, autor desconocido
Jul 11
No siempre las cosas son como uno se piensa.

Un día nuestro amigo el gato se acercó a un barril de vino alertado por una “vocecita” de socorro que de allí procedía. Nadando a duras penas vio un ratoncito blanco, que ya no era blanco sino rosa, que pedía auxilio desesperadamente.
- Por lo que más quiera, señor gato ..
- Ayúdeme a salir de aquí que estoy a punto de ahogarme.
- Ayúdeme a salir de aquí, aunque después me coma, señor gato.
Nuestro amigo el gato se lamía de gusto pensando en el aperitivo con vino incluido que se le ofrecía y sacó al ratoncito del barril.
- Ay, que susto, que frío tengo.
- Estoy empapado, deje que me seque, señor gato.
- Y después podrá comerme.
En el primero descuido, nuestro ratoncito corrió desesperadamente y se refugió en un agujero próximo, y nuestro amigo gato muy enfadado por la falta de palabra del ratoncito le decía:
- Eres un mentiroso, dijiste que podría comerte.
A lo que nuestro astuto ratón contestó:
- ¿De verdad lo dije?
- Sin duda estaría borracho.
Fuente: Internet, autor desconocido
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