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Desnuda

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Amanecía. Una mujer muy santa se estaba dando un apacible baño totalmente desnuda.

Bañarse desnuda

De repente, un yogui vino a darle un recado y la sorprendió en su desnudez. Desconcertado y sorprendido, se dio rápidamente media vuelta y se dispuso a alejarse de la mujer, pero ella le reprendió en los siguientes términos:

- ¿Por qué te vuelves?
- Si me pudieras ver como a las vacas pastando en los campos, también desnuda, no tendrías necesidad de marcharte. Si no te comportas con naturalidad al verme desnuda, es que todavía haces diferencia entre tú y yo; todavía estás atrapado en la dualidad y el deseo.

El yogui comprendió en profundidad la verdad que brotaba de los sabios labios de la mujer, se puso ante ella de rodillas y comenzó a exclamar:

- !Madre, madre, madre!

Maestro: Tú y Yo se funden en la unidad del Ser como se funde la escarcha con los primeros rayos del sol al despuntar el día.

Fuente: 101 cuentos clásicos de la India – Ramiro A. Calle

Entrevista maestro Zen

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Nos aproximamos al maestro y, quizá con algunas dificultades, logramos que nos conceda una entrevista.

Maestro Zen

Habíamos pensado nuestras preguntas con gran cuidado, pero cuando estamos a punto de abrir la boca, él grita: “Jo”, con todo el volumen de su voz. Nos sentimos desbordados y él nos pregunta qué es lo que nos confunde.

Empezamos diciendo:
- Bueno, vino a preguntar ..

Pero él nos interrumpe:
- Y ya te he contestado.
- Pero yo no ..

Y de nuevo:
- Jo! – gritado desde las profundidades de su vientre

Fin de la entrevista.

Fuente: memorias Alan Watts

Manos vacías

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Cuando Dogen regresó de China, tras haber estudiado allí el zen durante años, le preguntaron:

- ¿Qué clase de nobles enseñanzas has traído?

Manos vacías

A lo que él contestó:

- He vuelto con las manos vacías.


Maestro: el desapego es uno de los grandes retos en el camino de crecimiento. Por lo tanto volver con las manos vacías es lo máximo.

Fuente: tradiconal Zen

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