May 29
El discípulo se dirigió al maestro para tener un encuentro espiritual. El maestro le previno:

- Solo contestaré tres preguntas, amigo mío.
- Piénsalas muy bien
Tras unos instantes de reflexión, el discípulo preguntó:
- ¿Cuál es la verdad más profunda?
El maestro repuso:
- Un árbol en el jardín.
Entonces el discípulo preguntó:
- ¿Qué es la iluminación?
El maestro respondió:
- Un árbol en el jardín.
Consternado el discípulo preguntó:
- ¿Qué es la sabiduría?
Em maestro contestó:
- Un árbol en el jardín
Maestro: la sabiduría puede ser todo, pero a la vez es inasible a la mera conceptualización. Los maestros del oriente evitan dejarse atrapar por las preguntas de sus discípulos, puesto que si les responden de una manera conceptual no lograrán éstos salir de su circuito cerrado de la mente.
Fuente: cuento Zen del libro Cuentos espirituales de la China de Ramiro A. Calle
Ene 18

Un hombre de horible fealdad atravesó a pie el desierto.
Vio algo que brillaba en la arena. Era un trozo de espejo.
El hombre se agachó, cogió el objeto y lo miró.
Nunca antes, a lo largo de su vida, había visto un espejo.
¡Qué horor! -exclamó- ¡No me extraña que lo han tirado!
Tiró el espejo y prosiguió su camino.
Fuente: Cuentos Sufis, la filosofía de lo simple
Ene 18

- Nasrudin, ¿Qué buscas?
- He perdido mi llave.
- Oh, Mulá, qué cosa más terible. Te ayudaré a encontrarla.
El hombre se arrodilla, comienza a buscar y, mientras tanto, pregunta:
- ¿Dónde la has perdido?
- En mi casa.
- Entonces, ¿Porqué la buscas aquí fuera?
- Porque aquí hay más luz
La situación del cuento es cómico … pero la verdad es que es exactamente igual a lo que hacemos con nuestra propia vida! Buscamos respuestas que están en el propio interior fuera (donde creemos que es más fácil encontrarlas).
Fuente: Cuentos Sufis, la filosofía de lo simple
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