Preguntó un sabio a sus discípulos si sabrían decir cuando acababa la noche y empezaba el día.

Día y noche

Uno de ellos dijo:
– Cuando ves a un animal a distancia y puedes distinguir si es una vaca o un caballo.
– No, – dijo el sabio.

Otro discípulo dijo:
– Cuando miras un árbol a distancia y puedes distinguir si es un mango o un anacardo.
– Tampoco, – dijo el sabio.

Entonces los demás discípulos dijeron:
– ¡Esta bien!
– ¿dinos cuándo es?

Y el sabio respondió:
– Cuando miras a un hombre al rostro y reconoces en él a tu hermano; cuando miras a la cara a una mujer y reconoces en ella a tu hermana. Si no eres capaz de esto, entonces, sea la hora que sea, aún es de noche.

Fuente: La oración de la rana 1 de Anthony de Mello