Cuando Dogen regresó de China, tras haber estudiado allí el zen durante años, le preguntaron:

– ¿Qué clase de nobles enseñanzas has traído?

Manos vacías

A lo que él contestó:

– He vuelto con las manos vacías.


Maestro: el desapego es uno de los grandes retos en el camino de crecimiento. Por lo tanto volver con las manos vacías es lo máximo.

Fuente: tradiconal Zen