Diálogo entre un médico y un anciano que se hace examinar.

Dijo el anciano:
– Siento dolores muy fuertes en la espalda
– Quiero moverme como antes pero no puedo hacerlo
– Es por tu avanzada edad – dijo el médico

– Ya no estoy en mis cabales.
– Pierdo la memoria y olvido las cosas.
– Sí, porque eres viejo – dijo el médico

– También estoy perdiendo la vista.
– Es la vejez – dijo el médico

– Y me cuesta digerir lo que como.
– Desde luego, ya no estás en edad de comer cualquier cosa – dijo el médico

– Siento que mis manos tiemblan.
– Ya no me responden como antes.
– Es normal, eres viejo – dijo el médico

De repente, el anciano se enfadó:
– ¡Idiota!
– Pero ¿qué me cuentas?
– ¡Eres más ignorante que un burro!
– ¡Dios ha creado remedios para todas las enfermedades ..
– .. pero tú los ignoras!
– Todo lo que me dices es que soy viejo.

– Sí – dijo el médico.
– Y por eso te enfadas.

Maestro: muchos problemas no tienen solución; simplemente nos invitan aceptar nuestra realidad y aceptar nuestras limitaciones.

Fuente: Cuentos Sufis, la filosofía de lo simple