El gigante egoista, cuento de Oscar Wilde

Cada tarde, a la salida de la escuela, los niños se iban a jugar al jardín del Gigante. Era un jardín amplio y hermoso, con arbustos de flores y cubierto de césped verde y suave. Por aquí y por allá, entre la hierba, se abrían flores luminosas como estrellas, y había...

Cuidar al niño

Un hermoso día en un parque, un joven papá empujaba el cochecito en el que lloraba su hijito. Mientras el papá llevaba a su niño por los senderos del parque, iba murmurando bajito y suave: – Tranquilo, Ronaldo. – Mantén la calma, Ronaldo. – Está...

Kafka y la Muñeca

Un año antes de su muerte, Franz Kafka vivió una experiencia insólita.   Paseando por el parque Steglitz, en Berlín, encontró a una niña llorando desconsolada: había perdido su muñeca. Kafka se ofreció a ayudar a buscar la muñeca y se dispuso a reunirse con ella...

El tesoro de la sombra

El tesoro de la sombra Estaba en un desierto. Miró a la derecha y un árbol surgió a su izquierda. Giró la cabeza hacia la izquierda; el árbol desapareció para crecer a su derecha. Ojeó hacia atrás, el árbol apareció delante. Atisbó hacia delante, el árbol brotó atrás....

Mala suerte

Caminando por la selva se topa con un león dormido. Poniéndose de rodillas ante él, murmura: – Por favor, no me comas. La bestia sigue roncando. Esta vez grita: – ¡Por favor, no me comaaas! El animal no se da por enterado. Temblando, abre las mandíbulas y...

Ausencia

– Maestro, ¿dónde está Dios? – Aquí mismo. – ¿Dónde está el paraíso? – Aquí mismo. – ¿Y el infierno? – Aquí mismo. Todo está aquí mismo. El presente, el pasado, el futuro, están aquí mismo. Aquí está la vida y aquí está la muerte....

Regalo

A un cojo, que sufre por tener una pierna más corta que la otra, un sabio le aconseja: – Deja de odiar tu pierna corta – Identifícate con ella – Entonces, cesando de quejarte, sentirás con alegría que tu pierna larga es un regalo Microcuento de...

El talento

– Maestro, tengo un problema con mi hijo – Me trajo las notas del colegio, una alta calificación en dibujo y una pésima calificación en matemáticas. – ¿Qué harás? – dijo el maestro – ¡Lo pondré de inmediato a tomar clases particulares con...

Si los tiburones fueran personas

Si los tiburones fueran personas Si los tiburones fueran personas harían construir en el mar unas cajas enormes para los pececillos, con toda clase de alimentos en su interior, tanto vegetales como animales. Se encargarían de que las cajas tuvieran siempre agua fresca...

Ventana sobre la utopia

Ella está en el horizonte, -dice Fernando Birri- Me acerco dos pasos, ella se aleja dos pasos. Camino diez pasos y el horizonte queda diez pasos más allá. Por mucho que yo camine, nunca la alcanzaré. ¿Para qué sirve la utopía? Para eso sirve: para caminar. Por Eduardo...

La seguridad de la ostra

Una ostra estaba muy orgulloso de su caparazón. Le decía a un pez: – El mío es un castillo muy fuerte. – Cuando lo cierro, nadie puede hacer más que apuntarme con el dedo. Así, mientras estaban hablando, se sintió un chapoteo. El pez huyó rápidamente,...

Tus hijos no son tus hijos

Tus hijos no son tus hijos, son hijos e hijas de la vida, deseosa de sí misma. No vienen de ti, sino a través de ti, y aunque estén contigo, no te pertenecen. Puedes darles tu amor, pero no tus pensamientos, pues ellos tienen sus propios pensamientos. Puedes abrigar...

Sobre la arena

Dijo un hombre a otro: – Con la marea alta, hace mucho tiempo, escribí con mi cayado unas líneas en la arena. – Y la gente aún se detiene para leerlas y cuida mucho de que no se borren. Y el otro hombre dijo: – Yo también escribí unas líneas en la...

El oro

Cuento de Gibrán Jalil Gibrán. Cierto día, dos hombres que se encontraron en la ruta caminaban junto hacia Salamis, la Ciudad de las Columnas. Al mediodía llegaron hasta un ancho río sin puente para cruzarlo. Debían nadar o buscar alguna otra ruta que desconocían. Y...