Exhibición

Cuando uno de los discípulos anunció su propósito de enseñar a otros la Verdad, el Maestro le propuso la siguiente prueba: – pronuncia un discurso en mi presencia para que yo pueda juzgar si estas preparado. El discurso fue realmente inspirado, y al acabar se...

Ausencia del ego

En ocasiones los ruidosos visitantes ocasionaban un verdadero alboroto que acababa con el silencio del monasterio. Aquello molestaba bastante a los discípulos; no así al Maestro, que parecía estar tan contento con el ruido como con el silencio. Un día, ante las...

Palabras

Los discípulos estaban enzarzados en una discusión sobre la sentencia de Lao Tse: Los que saben no hablan; Los que hablan no saben. Cuando el Maestro entró donde aquellos estaban, le preguntaron cuál era el significado exacto de aquellas palabras. El Maestro les dijo:...

Crecer a tu ritmo

El Maestro siempre permitía que cada cual creciera a su propio ritmo. Que se sepa, nunca pretendió “presionar” a nadie. Y él mismo lo explicaba con la siguiente parábola. Una vez, al observar un hombre como una mariposa luchaba por salir de su capullo, con...

Día y noche

Preguntó un sabio a sus discípulos si sabrían decir cuando acababa la noche y empezaba el día. Uno de ellos dijo: – Cuando ves a un animal a distancia y puedes distinguir si es una vaca o un caballo. – No, – dijo el sabio. Otro discípulo dijo:...

Ego cristiano

Una vez visitó un cristiano a un maestro Zen y le dijo: – Permíteme que te lea algunas frases del Sermón de la Montaña. – Las escucharé con mucho gusto, – replicó el maestro. El cristiano leyó unas cuantas frases y se le quedó mirando. El maestro...

Fuego

El maestro Zen Mu-nan sabía que no tenía más que un sucesor: su discípulo Shoju. Un día le hizo llamar y le dijo: – Yo ya soy un viejo, Shoju, y eres tú quien debe proseguir estas enseñanzas. Aquí tienes un libro que ha sido transmitido de maestro a maestro...

Intolerancia

Un día Abraham invitó un pobre a comer a su casa. Cuando Abraham daba gracias, el invitado empezó a maldecir a Dios y a decir que no soportaba oír hablar de su Santo Nombre. Encendido de ira, Abraham expulsó al blasfemo de su casa. Aquella noche, cuando Abraham hacía...