La cárcel del odio

Dos hombres habían compartido injusta prisión durante largo tiempo en donde recibieron todo tipo de maltratos y humillaciones. Una vez libres, volvieron a verse años después. Uno de ellos preguntó al otro: – ¿Alguna vez te acuerdas de los carceleros? – No,...

Las manos abiertas

Un día un chico de trece años paseaba por la playa con su madre. Hubo un momento en que la miró con insistencia y le preguntó: – Mamá, ¿qué puedo hacer para conservar un amigo que he tenido mucha suerte de encontrar? La madre pensó unos momentos, se inclinó y...

El murciélago buscador

Todos estamos viajando .. ¿hacia dónde? Hay seres humanos que buscan y otros que, sin inquietudes, no lo hacen. También hay murciélagos buscadores. La búsqueda del murciélago no es fácil, porque no ve. Succede lo mismo con nosotros, los seres humanos: no vemos. Pero...

Buscar y encontrar

Cuando alquien busca – dijo Siddhartha -, suele ocurrir fácilmente que sus ojos sólo ven la cosa que anda buscando; este alquien no puede encontrar nada, no deja entrar nada dentro de él, porque siempre está pensando en la cosa buscada, porque tiene un fin,...

Estar libre

Conocer el camino es conocerse a sí mismo. Conocerse a sí mismo es olvidarse de sí mismo. Olvidarse de sí mismo es liberar al verdadero ser de la prisión del ego. La palabra japonesa «gedatsu» – liberación – está compuesta de dos caracteres:...

Ataduras

Tao-hsin, destinado a ser cuarto patriarca del zen, preguntó a su maestro: – ¿Cuál es el método de la liberación? – ¿Quién te tiene atado? – replicó el maestro. – Nadie me tiene atado. – Entonces, ¿por qué buscas liberarte? Fuente: tradicional...

Hombre libre

Era joven y me sentía fuerte. Aquella mañana de primavera salí de casa y grité: – Yo estoy a disposición de quien quiera emplearme. Me lancé al camino empedrado. En aquel mismo momento pasaba el rey, erguido en su carroza, con la espada en la mano y seguido por...

Libertad

Ésta es la historia de un loro muy contradictorio. Desde hacía un buen número de años vivía enjaulado, y su propietario era un anciano al que el animal hacía compañía. Cierto día, el anciano invitó a un amigo a su casa a deleitar un sabroso té de Cachemira. Los dos...

El elefante atado

Cuando yo era chico me encantaban los circos, y lo que más me gustaba eran los animales. Me llamaba poderosamente la atención, el elefante. Después de su actuación, el elefante quedaba sujeto solamente por una cadena que aprisionaba una de sus patas a una pequeña...

La lluvia trajo grandes cambios

Nadie sabía que aquel atardecer con cielo gris amenazante y con una tormenta por nacer iban a cambiar las cosas para siempre La gente temía las lluvias y el viento, buscaba donde huir y donde protegerse de la tempestad tal como les habían enseñado desde muy pequeños...