Hombre sucio, hombre limpio

Un rey hizo llamar a un santo rabino que que dormía sólo dos horas y las otras veintidós las dedicaba a leer su biblia. – ¡Dime la verdad que has encontrado en esas páginas o te corto la cabeza! El anciano sonrió. – Antes de revelarte el secreto que...

La cámara secreta

Al ser joven, apuesto, inteligente y bueno, Ayaz era el favorito del rey. Este último gustaba de su compañía. Buscaba sus consejos y tenía una confianza absoluta en él. Para sellar su amistad, colmó a Ayaz de tantas mercedes que, gracias a dicha generosidad, éste se...

El cuadro más bello

Un día, un rey puso a dos pintores a competir, pidiéndoles que crearan el cuadro más bello que pudiera existir. Los dos artistas trabajaron en la misma estancia. Una cortina les separaba. Uno de ellos pintó un cuadro maravilloso mientras que el otro empleó su tiempo...

Hombre libre

Era joven y me sentía fuerte. Aquella mañana de primavera salí de casa y grité: – Yo estoy a disposición de quien quiera emplearme. Me lancé al camino empedrado. En aquel mismo momento pasaba el rey, erguido en su carroza, con la espada en la mano y seguido por...

Ser uno mismo

El rey fue hasta su jardín y descubrió que sus árboles, arbustos y flores se estaban muriendo. El roble dijo que se moría porque no podía ser tan alto como el pino. El pino estaba triste porque no podía dar uvas como la vid. Y la vid se moría porque no podía florecer...

Tres cráneos

En el techo del mundo, o sea en el Tibet, un peregrino, con motivo de una larga peregrinación a uno de los santuarios más sagrados, encontró tres cráneos. La noticia se extendió por todas las partes y llegó hasta el rey. Los tres cráneos se habían encontrado juntos y...

Un ermitaño en la corte

En la corte real tuvo lugar un fastuoso banquete. Todo se había dispuesto de tal manera que cada persona se sentaba a la mesa de acuerdo con su rango. Todavía no había llegado el monarca al banquete, cuando apareció un ermitaño muy pobremente vestido y al que todos...