Ausencia del ego

En ocasiones los ruidosos visitantes ocasionaban un verdadero alboroto que acababa con el silencio del monasterio. Aquello molestaba bastante a los discípulos; no así al Maestro, que parecía estar tan contento con el ruido como con el silencio. Un día, ante las...

Ruido fuerte

Una noche la gente oyó un golpe muy fuerte que provenía de la casa de Nasrudin. A la mañana siguiente y apenas se levantaron lo fueron a visitar y le preguntaron: – ¿Qué fue todo ese ruido? – Mi manta cayo al suelo, – respondió Nasrudín. – ¿Una...